Noticia de Genotipia: Editores de bases como aproximación terapéutica para la distrofia muscular de Duchenne

Editores de bases como aproximación terapéutica para la distrofia muscular de Duchenne

Amparo Tolosa, Genotipia

 

La edición del genoma mediante editores de bases podría proporcionar soluciones terapéuticas para los pacientes con distrofia muscular de Duchenne, indica un reciente estudio en ratón de la Universidad de Ohio.

Los editores de bases representan una oportunidad para el tratamiento de múltiples enfermedades genéticas. Imagen: Rubén Megía, Genética Médica News.

La distrofia muscular de Duchenne es una enfermedad progresiva y letal producida por la presencia de mutaciones en el gen DMD, que codifica para una proteína que estabiliza y protege las fibras musculares. Cuando la proteína está alterada o no se produce a niveles adecuados las fibras musculares se debilitan y el músculo se atrofia, lo que lleva a los síntomas propios de la enfermedad.

A partir de una terapia in vivo, con una única inyección, un equipo de investigadores de la Universidad de Ohio ha conseguido mejorar los síntomas de la enfermedad en ratones. Los investigadores han utilizado editores de bases como estrategia para corregir la mutación responsable de la enfermedad directamente en los ratones. Esta aproximación permite modificar una base nucleotídica del ADN por otra y ofrece como ventaja frente a otros sistemas de edición genómica, que no depende de los sistemas de reparación de la célula, al no necesitar introducir un punto de rotura en el ADN.

El equipo ha utilizado un virus adenoasociado como vector para transportar los componentes moleculares necesarios para inducir un cambio de G-C a A-T en la secuencia del gen DMD capaz de inducir la enfermedad. Estos componentes son una enzima Cas9 inactiva que lleva acoplado un dominio proteico capaz de inducir el cambio del emparejamiento GC a AT, y un ARN guía que posiciona a Cas9 en la posición deseada. Además, los investigadores han introducido diversas mejoras en el sistema que resuelven limitaciones previas.

Resultados positivos en ratón con implicaciones para otras enfermedades

Diez meses después de una única inyección de tratamiento (realizado a las cinco semanas de edad) el equipo observó una restauración casi total en los niveles de proteína distrofina en el corazón y de un 15% en las fibras del músculo esquelético. Estos resultados fueron menos pronunciados para los ratones que habían sido tratados a las 10 semanas de edad. Además, también se detectó una mejora funcional en los animales.

“Nuestra técnica muestra que la edición de bases sistémica in vivo puede conseguirse con gran eficiencia en un modelo animal preclínico relevante de distrofia muscular de Duchenne”, señala Renzhin Han, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ohio, quien añade que el estudio “tiene implicaciones significativas para la traslación clínica” y que “este tipo de edición de bases no requiere un tratamiento repetido, ya que modifica directamente el ADN y produce un efecto terapéutico de larga duración.”

La eficacia del tratamiento, unida a la ausencia de toxicidad o efectos negativos plantean que en el futuro pueda utilizarse en el desarrollo de aplicaciones clínicas, tanto para la distrofia muscular de Duchenne como para otras enfermedades genéticas causadas por mutaciones puntuales.

De momento, no obstante, el siguiente paso de los investigadores es continuar los ensayos preclínicos en modelos animales, para confirmar los resultados obtenidos.

Editores de bases para múltiples enfermedades

Los editores de bases han adquirido gran interés en los últimos años, lo que se ha traducido en el desarrollo de múltiples estrategias de edición de bases para diferentes enfermedades.

Algunos de los ejemplos recientes son la utilización de editores de bases en el tratamiento de la progeria o la anemia falciforme en modelos de ratón o como aproximación para reducir el colesterol en primates. También se ha utilizado para corregir de forma prenatal (a través de una administración in útero) una enfermedad producida por defectos en el almacenamiento en los lisosomas.

En todos estos casos, los ensayos preclínicos están proporcionando resultados muy prometedores para el inicio de ensayos en pacientes.

Referencia: Li Xu et al, Efficient precise in vivo base editing in adult dystrophic mice, Nature Communications. 2021. DOI: http://dx.doi.org/10.1038/s41467-021-23996-y

Fuente: Gene Editing Shows Promise in DMD. https://wexnermedical.osu.edu/mediaroom/pressreleaselisting/gene-editing-shows-promise-in-dmd

FUENTE: GENOTIPIA

Noticia de Genotipia: Neuroimagen para detectar la eficacia de la terapia génica temprana en la enfermedad de Huntington

Neuroimagen para detectar la eficacia de la terapia génica temprana en la enfermedad de Huntington

Amparo Tolosa, Genotipia

 

Un estudio en ratones dirigido por investigadores de la Universidad Johns Hopkins apunta a que el tratamiento temprano de la enfermedad de Huntington con una terapia génica podría retardar la progresión de la enfermedad. Además, los investigadores proponen una prueba de neuroimagen no invasiva para detectar la eficacia de la terapia.

El Huntington es una enfermedad neurodegenerativa progresiva genética que suele empezar a manifestarse en la edad adulta. Se trata de una enfermedad provocada por la ganancia de función en el gen HTT, de forma que la presencia de una única copia alterada del gen es suficiente para inducir la enfermedad.

En la actualidad, la mayor parte de aproximaciones de tratamiento a la enfermedad se plantean una vez el paciente empieza a mostrar signos físicos de la enfermedad. No se considera que los cambios en la función cerebral ocasionados por la alteración genética pueden comenzar mucho antes de la aparición de síntomas motores. De hecho, algunos estudios indican que los procesos biológicos que llevan a la enfermedad pueden llegar a iniciarse desde el desarrollo embrionario.

Además, hasta el momento no existía ninguna forma de evaluar el efecto de cualquier posible terapia temprana antes de que se manifiesten los síntomas de la enfermedad.

Un reciente estudio en ratones de la Universidad Johns Hopkins aborda esta cuestión y ofrece una forma no invasiva para detectar el efecto de una terapia génica dirigida a reparar el error genético responsable de la enfermedad de Huntington antes de que aparezcan los primeros signos de la enfermedad.

 

terapia génica huntington
Red de vasos sanguíneos y neuronas. Kim Hager, University of California, Los Angeles

Un modelo en ratón para evaluar la eficacia del tratamiento temprano

Para evaluar la eficacia a un potencial tratamiento para el Huntington los investigadores han utilizado un método que mide el volumen de sangre en el cerebro a través de técnicas de neuroimagen. Concretamente, han evaluado, mediante resonancia magnética, el volumen de las arteriolas. Las arterias pequeñas y arteriolas cerebrales son altamente sensibles a los cambios en metabolismo y estudios previos habían encontrado que en modelos de ratón y en pacientes con enfermedad de Huntington el volumen de sangre en las arteriolas del cerebro está alterado. En estas circunstancias los investigadores se plantearon si esta variable podría ser utilizada como biomarcador.

En un primer paso el equipo mapeó los cambios del volumen de sangre en las arteriolas a lo largo del tiempo en ratones modelo para la enfermedad de Huntington. Los investigadores analizaron el volumen de sangre de las arteriolas a los tres, seis y nueve meses de edad, es decir, antes del desarrollo de la enfermedad, a su inicio y con los síntomas ya establecidos. De esta forma detectaron un aumento evidente en el volumen de sangre en las arteriolas antes de la aparición de las alteraciones motoras y la degeneración cerebral específica de la enfermedad.

A los tres meses, los ratones mostraban cambios detectables mediante neuroimagen, pero no otros signos específicos de la enfermedad. Los investigadores no detectaron cambios en el número de vasos sanguíneos cerebrales de los ratones a esta edad. Lo que sí detectaron es una reducción en el diámetro de los más pequeños, lo que podría explicar que haya una respuesta vascular compensatoria.

A continuación, los investigadores utilizaron el sistema CRISPR de edición del genoma para silenciar la copia mutante responsable de la enfermedad en ratones modelo de la enfermedad.  El equipo observó que la terapia génica restauraba los niveles de volumen de sangre en las arteriolas cerebrales antes de que se mostraran los síntomas, además de retrasar la progresión de los problemas motores y atrofia cerebral.

Potenciales aplicaciones para pacientes

Los resultados del trabajo apuntan a que iniciar una terapia antes de la aparición de los síntomas podría tener un efecto beneficioso en los pacientes y ofrecen un método para poder evaluar la eficacia de este tipo de tratamientos.

“En conjunto, nuestros datos sugieren que la medida volumen de sangre arteriolar cerebral podría ser un prometedor biomarcador no invasivo para probar nuevas terapias en pacientes con Huntington que todavía tienen que mostrar los síntomas de la enfermedad”, señala Wenzhen Duan, directora del laboratorio de neurobiología traslacional y profesora de psiquiatría y ciencias del comportamiento en la Universidad Johns Hopkins. “Introducir el tratamiento en este estadio temprano podría tener beneficios a largo plazo”, indica la investigadora.

Los cambios en el volumen de sangre de las arteriolas cerebrales son similares a los observados en pacientes con Huntington por lo que la prueba de monitorización representa una prometedora oportunidad para evaluar los efectos de los tratamientos para esta enfermedad. De momento, no obstante, y dado que el estudio se ha realizado en ratones, serán necesarios nuevos estudios en pacientes humanos para valorar su utilidad en un entorno clínico.

“Nuestros resultados demuestran que cambios significativos en los volúmenes de sangre arteriolar cerebral ocurren antes de que las neuronas comiencen a degenerar y se inicien los síntomas, lo que apoya la idea de que la función cerebrovascular alterada es un síntoma de estadio temprano en la enfermedad de Huntington”, indica Duan, quien añade que los cambios observados también podrían indicar que hay una ventana terapéutica en la que probar tratamientos antes de la aparición de los síntomas.

Referencia: Liu H, et al. Huntingtin silencing delays onset and slows progression of Huntington’s disease: a biomarker study. Brain. 2021. DOI: https://doi.org/10.1093/brain/awab190

Fuente: Gene Editing Therapy in Early Stages of Huntington’s Disease May Slow Down Symptom Progression, Mouse Study Shows. https://www.hopkinsmedicine.org/news/newsroom/news-releases/gene-editing-therapy-in-early-stages-of-huntingtons-disease-may-slow-down-symptom-progression-mouse-study-shows

FUENTE: GENOTIPIA

Noticia NotiWeb: Primera inyección en sangre humana del editor genético CRISPR para tratar una enfermedad rara y mortal

Primera inyección en sangre humana del editor genético CRISPR para tratar una enfermedad rara y mortal

Un ensayo clínico pionero utiliza las tijeras moleculares contra la amiloidosis por transtiretina, una dolencia letal

El desarrollo de las herramientas basadas en CRISPR para editar el genoma les sirvió a las investigadoras Jennifer Doudna y Emmanuelle Charpentier para ganar el Premio Nobel de Química en 2020. Menos de un año después, se acaban de dar a conocer los primeros datos de un ensayo clínico que está usando esa misma tecnología para tratar una enfermedad rara y mortal inactivando el gen responsable. Con un añadido decisivo: por primera vez se ha usado inyectando la herramienta directamente en la sangre de los pacientes, lo que hace que pueda viajar por todo su cuerpo.

Los resultados son iniciales pero prometedores. Se presentaron conjuntamente en la revista New England Journal of Medicine y en la reunión internacional de la Sociedad de Nervio Periférico. Según Luis Querol, neurólogo en el Hospital Sant Pau de Barcelona y codirector del programa científico de la reunión, “fue la presentación estrella del congreso. Causó muchísima expectación, pero también cautela”.

Un tratamiento para toda la vida

La enfermedad en cuestión recibe el nombre de amiloidosis por transtiretina. Se produce por la acumulación de una proteína mal plegada que se va acumulando en diferentes lugares, como los nervios y el corazón. Y aunque su evolución es variable, la mayor parte de los pacientes muere entre 2 y 17 años después de recibir el diagnóstico.

Desde hace unos pocos años, sin embargo, existen tratamientos eficaces. “Su aparición fue un hito”, describe Querol, “pero también tienen inconvenientes. Algunos tienen efectos secundarios. Y en ciertos casos implican tener que administrarlos en el hospital de por vida cada tres semanas, preparando a los pacientes con corticoides cada una de esas veces”. Un tratamiento eficaz de edición genética implicaría actuar una sola vez para toda la vida.

“Hasta ahora, los ensayos clínicos con CRISPR se han hecho modificando células en el laboratorio para corregir ciertas formas de anemia y para tratar algunos tipos de cáncer mediante inmunoterapia”, explica Lluís Montoliu, investigador del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC, presidente del Comité de Ética de esa misma institución y uno de los referentes sobre esta técnica en España. “También se ha probado para tratar un tipo de ceguera, la amaurosis congénita de Leber. Pero el ojo es un órgano muy especial que está muy aislado del resto del cuerpo. Inyectar la herramienta directamente en la sangre es otro cantar”.

La enfermedad escogida es un gran modelo de prueba. Por muchas razones, es una piedra de toque ideal y seguramente por eso la escogieron los investigadores. Para empezar, depende de un solo gen. Además, la proteína que la causa no es esencial para la vida y solo afecta al metabolismo de la vitamina A y de la tiroides.

“En principio, con dar suplementos de la vitamina y vigilar la función tiroidea es suficiente”, explica Querol. “Eso es lo que hacemos con los tratamientos actuales”. Y hay una ventaja añadida: el 99% de la proteína se produce en el hígado. Si se consigue dirigir la herramienta allí, se aumenta la eficacia limitando los posibles efectos secundarios. Eso es lo que han hecho.

Una reducción casi total… con reservas

La herramienta de edición se compone básicamente de dos elementos: un fragmento de ARN que sirve de guía hacia el gen objetivo y una proteína —llamada cas9— que actúa de tijera y que lo corta, inactivándolo.

Los investigadores han reunido varias técnicas en su ensayo. Por un lado han codificado la proteína también en forma de ARN, como algunas de las vacunas contra la covid. Por otro, han rodeado la herramienta de una envoltura especial diseñada para ser recogida por ciertas proteínas de la sangre que, en su inmensa mayoría, terminan en el hígado. Los resultados parecen prometedores.

“Ya lo habían probado con ratones y con primates no humanos, que es como debe hacerse”, explica Montoliu. “Ahora detallan bien esto último, confirmando que lo conseguido parece durar a largo plazo. Y dan los primeros datos en humanos”.

Son solo seis pacientes de entre 46 y 64 años que se han repartido para recibir dos dosis diferentes, ambas todavía bajas. Sin embargo, a la dosis más elevada, la cantidad de proteína disminuía de media un 87 %. “Esa reducción es igual o incluso mayor que con los tratamientos actuales”, confirma Querol. “Y seguramente más estable”. Los efectos secundarios parecen escasos y leves.

Sin embargo, todavía existen reservas y aspectos a confirmar. “De momento solo han pasado 28 días desde el tratamiento”, explica Querol. “Necesitaremos al menos tres meses y seguramente seis para saber si clínicamente es eficaz y se ve una mejoría. En el congreso se recibió como un hito tecnológico, pero médicamente ya había tratamientos eficaces. Y se plantearon preguntas sobre la seguridad”.

Uno de los problemas que puede dar el uso de CRISPR son los efectos llamados off-target. Estas son mutaciones no deseadas consecuencia de que podrían producirse cortes en otras zonas del ADN. También podrían darse fallos de corrección en la región deseada tras el corte. Según Montoliu, “los estudios de seguridad que han hecho previamente son los apropiados. Las tasas de error no parecen mayores que las que ocurren normalmente en nuestras células de forma cotidiana”. Los investigadores consideran que el riesgo es bajo, pero reconocen que los voluntarios van a pasar revisiones periódicas durante mucho tiempo.

Cuidado con los mensajes triunfalistas

Otra cuestión que saltó en el congreso fue la posibilidad de que se alteraran los gametos, las células sexuales. Aunque hay formas hereditarias de la enfermedad, muchas no lo son. Si se inactivara el gen en ellas, la alteración artificial podría pasar a los descendientes. Y aunque el diseño está hecho para que la mayor parte del tratamiento haga su papel en el hígado, no se ha estudiado cuánto puede escapar de él. “Creo que la probabilidad de que suceda es baja”, afirma Montoliu, “pero desde luego no es imposible. Eso es algo que habrá que estudiar en modelos animales”.

La promotora del ensayo es la compañía Intellia, que se ha asociado con la farmacéutica Regeneron. Jennifer Doudna es cofundadora de la primera, cuyas acciones en los días posteriores al anuncio y la publicación subieron cerca de un 70 %. Tradicionalmente cauta, sus declaraciones a la revista Science son particularmente entusiastas: “Este es un primer paso fundamental para poder inactivar, reparar o reemplazar cualquier gen que cause una enfermedad, en cualquier parte del cuerpo”.

Para Montoliu, ese mensaje “no está justificado con los datos actuales”. Actuar sobre otros lugares del cuerpo puede implicar diseños específicos que todavía no se han probado. Además, “hasta ahora lo que hemos aprovechado de CRISPR es su capacidad para inactivar genes, que es justo para lo que evolucionó la herramienta en las bacterias y en las arqueas, para defenderse de los virus que las amenazan cortando su ADN. Corregir los genes es más complicado y es algo que todavía no tenemos controlado”.

“Los resultados de este ensayo son desde luego prometedores, pero tampoco aquí hay que echar aún las campanas al vuelo”, añade. “Necesitamos ver su efecto en más pacientes y necesitamos seguir a estos pacientes durante más tiempo. Y eso es lo que se va a hacer”.

FUENTE: MADRI+D

Continuación de la anterior noticia de Genotipia

CONSULTA PÚBLICA COMISION EUROPEA: Datos y servicios sanitarios digitales – espacio europeo de datos sanitarios

Resumen

El espacio europeo de datos sanitarios pretende:

  • promover el intercambio seguro de los datos de los pacientes (incluso cuando viajen al extranjero) y el control de los ciudadanos sobre sus datos sanitarios
  • apoyar la investigación en tratamientos, medicamentos, productos sanitarios y resultados
  • fomentar el acceso a los datos sanitarios y su utilización para fines de investigación, elaboración de políticas y reglamentación, en un marco de gobernanza fiable y en el respeto de las normas de protección de datos
  • apoyar los servicios sanitarios digitales
  • aclarar los aspectos relacionados con la seguridad y la responsabilidad de la inteligencia artificial en el ámbito de la salud.
Tema
Salud pública
Tipo de texto legislativo
Propuesta de reglamento
Categoría
Programa de trabajo de la Comisión
Evaluación inicial de impacto – Ares(2020)7907993
inglés
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Noticia de Genotipia: Prometedores datos preliminares del primer CRISPR in vivo en humanos

Prometedores datos preliminares del primer CRISPR in vivo en humanos

Amparo Tolosa, Genotipia

Investigadores de Intellia Therapeutics, Regeneron Pharmaceuticals y diversos colaboradores internacionales han anunciado resultados prometedores para la edición del genoma mediante CRISPR como tratamiento in vivo para una enfermedad de origen genético. Los primeros datos clínicos, publicados en The New England Journal of Medicine el pasado sábado apuntan a que el sistema CRISPR utilizado es seguro y eficaz para tratar la amiloidosis transtiretina con polineuropatía.

Desde su desarrollo como técnica de edición genómica, CRISPR se ha presentado como una herramienta con gran potencial para el tratamiento de enfermedades de origen genético. Hasta el momento, la información disponible sobre la utilización de CRISPR en pacientes humanos procedía de ensayos clínicos donde se realizaban tratamientos ex vivo. Estos tratamientos consisten en extraer células de los pacientes, modificarlas en el laboratorio e introducirlas de nuevo en el paciente para que ejerzan su función terapéutica.

CRISPR in vivo
La tecnología CRISPR de edición del genoma ha revolucionado el campo de la biotecnología y biomedicina. Imagen: Ernesto del Aguiila, National Human Genome Research Institute (www.genome.gov).

Los recientes datos clínicos de Intellia Therapeutics y Regeneron Pharmaceuticals apuntan (todavía son preliminares) a que CRISPR podría utilizarse también in vivo, a través de su administración directa a los pacientes. Esta nueva aplicación de CRISPR implica la posibilidad de dirigir la terapia hacia las células diana que se desean modificar, lo que suponía un reto a nivel metodológico. En este caso, confirmando estudios preclínicos previos en modelos animales, los investigadores han conseguido hacer llegar a las células del hígado de pacientes con amiloidosis transtiretina los componentes necesarios para modificar su genoma.

“Con estos datos creemos que estamos realmente iniciando una nueva era de la medicina”, ha señalado John Leonard, presidente y director ejecutivo de Intellia Therapeutics. “Estos son los primeros datos clínicos que sugieren que podemos editar de forma precisa  células diana en el organismo para tratar la enfermedad genética con una única infusión intravenosa de CRISPR. Los resultados preliminares apoyan nuestra creencia de que NTLA-2001 tiene el potencial de detener y revertir las devastadoras complicaciones de la amiloidosis transtiretina con una única dosis.”

CRISPR in vivo para la amiloidosis transtiretina

La amiloidosis transtiretina es una enfermedad progresiva caracterizada por la acumulación de proteína amiloide transtiretina (TTR) anormal en diversos órganos del cuerpo. En la actualidad existen algunos tratamientos para aliviar los síntomas de la enfermedad, basados en el control de la producción de proteína TTR anómala. Estos tratamientos consiguen prolongar la supervivencia de los pacientes, pero tienen sus propias limitaciones, además de ser aproximaciones crónicas que no representan una cura real de la enfermedad.

La terapia desarrollada por Intellia Therapeutics, denominada NTLA-2001, está dirigida a corregir, con una única administración, la causa genética de la amiloidosis transtiretina hereditaria, la presencia de mutaciones en el gen TTR, en las células del hígado donde se produce la proteína.

 

La presencia de mutaciones en el gen que codifica para la proteína transtiretina puede llevar a la formación de agregados tóxicos de esta proteína que comprometen seriamente la salud. Imagen: Transtiretina amiloide (RCSB PDB 6c3t, visualizada con QuteMol).

 

NTLA-2001 comparte características con las recientes vacunas de ARN mensajero para COVID-19. Al igual que las vacunas, NTLA-2001 incluye una cubierta externa de nanopartículas lipídicas, que sirve como sistema de transporte, y un componente interno activo, constituido por ARN.

En el caso de NTLA-2001 la combinación de nanopartículas lipídicas ha sido seleccionada para favorecer su distribución en las células del hígado, principales productoras de proteína transtiretina. Además, el componente activo lo conforman los elementos necesarios para la edición del genoma: un ARN mensajero optimizado que codifica para una proteína Cas9 (responsable de cortar el ADN de las células diana) y un ARN guía que dirige a la proteína Cas9, una vez producida, hacia su objetivo, el gen TTR.

Resultados preliminares positivos

Los investigadores han evaluado la seguridad y efectividad de la terapia NTLA-2001 en seis pacientes con amiloidosis TTR con polineuropatía en los que han observado que la terapia no causa efectos secundarios graves y es efectiva para reducir la acumulación de proteína amiloide TTR. Además, el equipo no ha encontrado evidencias de que el tratamiento aumente el número de mutaciones en las células del hígado hacia las que está dirigido.

La reducción en los niveles de proteína amiloide TTR se produce de forma dependiente a la dosis de tratamiento utilizada. Los investigadores dividieron a los pacientes en dos grupos, uno de ellos tratado con una dosis de 0.1 miligramos por kilogramo y el otro con una dosis de 0.3 miligramos por kilogramo. Con una única dosis y 28 días tras el tratamiento, los pacientes del primer grupo mostraron una reducción media del 52% en los niveles de proteína amiloide, mientras que en los del segundo grupo se observó una reducción media del 87% de proteína amiloide.

Los primeros datos clínicos de una terapia CRISPR in vivo son muy prometedores. La reducción del 87% con una sola dosis de tratamiento es equiparable a la que se obtiene con los otros tratamientos que deben ser administrados de forma crónica.

Estos resultados, obtenidos en un número reducido de pacientes, también son preliminares. Forman parte de un estudio en marcha que evaluará la terapia en un mayor número de pacientes. Además, los investigadores planean analizar los efectos de una dosis más elevada de terapia para determinar si se obtendría una mayor reducción en los niveles de la proteína responsable de la enfermedad y, con ello, una mayor mejora clínica en los pacientes. Otra cuestión pendiente será monitorizar los efectos de la terapia a largo plazo, y estimar si la eficacia se mantiene a lo largo del tiempo, sin provocar efectos segundarios.

Una puerta para el tratamiento de otras enfermedades

A nivel general, los resultados del trabajo confirman el potencial de la edición genómica CRISPR en el desarrollo de terapias para enfermedades humanas y extienden su posible utilización a un contexto in vivo, donde se pueda tratar directamente a los pacientes.

Los primeros datos clínicos disponibles apuntan a un tratamiento para la amiloidosis transtiretina y abren una puerta para el desarrollo de terapias dirigidas a otras enfermedades genéticas, especialmente aquellas que tienen al hígado como tejido diana. A este respecto, Intellia Therapeutics y Regeneron ya han mostrado interés en adaptar el sistema de transporte basado en nanopartículas lipídicas con tropismo hacia el hígado a otras patologías.

“Estos son datos preliminares emocionantes tanto para las personas que viven con esta devastadora enfermedad como para la comunidad científica que trabaja para maximizar el potencial de las medicinas basadas en genética a través de las tecnologías e investigación más avanzadas”, ha destacado George D Yancopoulos, presidente y director científico de Regeneron. “Gracias a la investigación en genética humana a gran escala se han identificado y confirmado muchas dianas genéticas con un impacto en la salud humana”. Yancopoulos señala también que la combinación del conocimiento obtenido con la precisión y conveniencia de una única infusión de CRISPR desbloquea nuevas posibilidades en el tratamiento y potencial curación de enfermedades muy graves que hasta el momento no eran fáciles de abordar.

Referencia: Gillmore JD, et al. CRISPR-Cas9 In Vivo Gene Editing for Transthyretin Amyloidosis. NEJM. 2021. DOI: http://dx.doi.org/10.1056/NEJMoa2107454

Fuente: Intellia and Regeneron Announce Landmark Clinical Data Showing Deep Reduction in Disease-Causing Protein After Single Infusion of NTLA-2001, an Investigational CRISPR Therapy for Transthyretin (ATTR) Amyloidosis. https://ir.intelliatx.com/news-releases/news-release-details/intellia-and-regeneron-announce-landmark-clinical-data-showing

Noticia El País: Un superordenador acorta de años a minutos el diagnóstico de enfermedades raras

Un superordenador acorta de años a minutos el diagnóstico de enfermedades raras

La mitad de los afectados por dolencias infrecuentes nunca saben qué les pasa. Un grupo de investigadores europeos busca las mutaciones culpables gracias a la informática

Las enfermedades raras afectan a unos 350 millones de personas en todo el mundo. Solo en Europa hay 30 millones de pacientes afectados por alguna de las más de 7.000 dolencias de este tipo, que se llaman así porque las tienen menos de cinco de cada 10.000 personas. Esta baja incidencia hace que sean poco conocidas y que solo la mitad de quienes padecen alguna consiga un diagnóstico acertado, incluso en los casos en los que se recurre a técnicas avanzadas como la secuenciación de los genes. Gracias a un superordenador (una computadora capaz de trabajar mucho más rápido que un ordenador corriente), un consorcio internacional de investigadores ha conseguido realizar 255 nuevos diagnósticos en una base de datos de casi 8.400 personas de toda Europa en un tiempo récord. El objetivo de este grupo es conseguir en 2027 que todos los pacientes tengan un diagnóstico preciso en menos de un año desde su primera visita.

Actualmente, con las técnicas tradicionales, un paciente con una enfermedad rara puede tardar unos cinco años en recibir un diagnóstico correcto. “Se empieza con pruebas bioquímicas y, con suerte, se hacen pruebas en determinados genes que se cree que pueden causar la enfermedad”, dice Leslie Matalonga, especialista de genómica clínica en el Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG), ubicado en Cataluña y que se encarga de procesar todos los datos del proyecto. Cuando ninguna prueba da un diagnóstico claro, la última alternativa pasa por secuenciar el genoma completo del paciente o, en su defecto, el exoma, la parte del genoma que concentra las partes de los genes que codifican las proteínas. Sin embargo, no todos los hospitales tienen capacidad para hacerlo y no todos los análisis permiten identificar la enfermedad.
Con las técnicas actuales, un paciente con una enfermedad rara puede tardar unos 5 años en recibir un diagnóstico correcto.

En estos casos, los pacientes quedan en un limbo: se les han realizado todas las pruebas posibles, pero ningún médico es capaz de identificar qué dolencia padecen. Se convierten en pacientes con una enfermedad rara no diagnosticada, que son con los que trabaja el grupo Solve-RD. “Los casos que nosotros recibimos son casos que llevan años pasando por mil especialistas, hospitales, centros, países… “, explica Matalonga. Rebecca Schüle, investigadora en el Instituto Hertie de Investigación Clínica del Cerebro en Tubinga (Alemania), centro coordinador de todo el proyecto, coincide con la experta española: “Llegar a nuestro hospital es el final de un largo viaje para la mayoría de ellos”.

El exoma secuenciado de estos pacientes se sube a una base de datos compartida que es la clave para realizar nuevos diagnósticos. Pero antes, estos datos deben ser recogidos, transferidos, encriptados y almacenados de manera estandarizada, un proceso complejo que sería imposible sin un superordenador. Sergi Beltran, colíder del grupo de análisis de datos y jefe de la Unidad de Bioinformática del CNAG, lo explica así: “Un genoma humano son 300 gigabytes de datos crudos. Muchos ordenadores portátiles no tienen un disco duro que pueda acoger un genoma”. Procesar estos datos en un ordenador normal, con una única CPU, podría tardar miles de horas. Al superordenador del CNAG le bastan un par de ellas.

Procesar el genoma de una persona en un ordenador con un ordenador normal podría tardar miles de horas. Al superordenador del CNAG le bastan un par de ellas

Una vez estandarizado y compartido con todo el equipo, Beltran y Matalonga plantean diferentes preguntas basadas en el cuadro médico y comparan el ADN del paciente y el familiar en busca de mutaciones presentes en uno de los dos y que puedan ocasionar la enfermedad. “Tenemos identificado qué tipo de genes queremos mirar en función de la historia del paciente”, dice Matalonga. Tras la respuesta del superordenador, que llega en menos de un minuto, se monta una hipótesis sobre cuál puede ser el causante de la dolencia y se informa al centro colaborador al que acudió el paciente. Allí, un médico valida o rechaza esa hipótesis. A veces es necesario realizar pruebas complementarias, lo que alarga el proceso, pero normalmente se consigue un diagnóstico en dos o tres meses desde que se reciben los datos. “Puede que haya cinco personas en todo el mundo con ese mismo problema. Eso requiere una aproximación mucho más individualizada a cada paciente”, explica Schüle.

A la fecha del cierre de los datos para la publicación del estudio, la base de datos contaba con la información de 8.393 personas (aproximadamente la mitad pacientes y la otra mitad familiares de los mismos) y había servido para realizar 255 diagnósticos. Pero eso fue hace un año y medio, según cuenta Beltran. “Ahora estamos cerca de los 500 [nuevos diagnósticos]”, asegura. Y el número de personas incluidas en la base de datos ronda ya las 12.000.

“Puede que haya cinco personas en todo el mundo con ese mismo problema. Eso requiere una aproximación mucho más individualizada a cada paciente

REBECCA SCHÜLE, INVESTIGADORA DEL INSTITUTO HERTIE

La Unión Europea ha aportado fondos para que la investigación siga hasta 2022, aunque la idea del proyecto es perdurar más allá de esa fecha. El objetivo es, para 2027, conseguir reducir el tiempo de diagnóstico de una enfermedad rara a solo un año desde que el paciente acude al médico por primera vez. “Este diagnóstico es muy importante para poder seguir investigando. Tiene un impacto muy grande a nivel familiar y psicológico, aunque no sea una cura”, cuenta Matalonga. Beltran considera que este sistema es solo el primer paso: “Hay que hacer cambios muy importantes en la formación, cambios en el diagnóstico, en la parte molecular, en los análisis… Creemos que lo que hemos hecho ayudará a llegar a este objetivo, pero obviamente hay muchas más piezas en el puzle”. Schüle, por su parte, apuesta por darle continuidad al plan y que pase a formar parte de su trabajo habitual: “Si al final del proyecto podemos demostrar que funciona, creo que tenemos que integrarlo en nuestras rutinas diarias. Espero que seamos capaces de crear una infraestructura estable con un flujo diario de intercambio de información. La mayoría de los clínicos que trabajamos con enfermedades raras estamos muy entusiasmados”.

FUENTE: EL PAIS

Avanzando en ciencia: Robótica, 5G, bioimpresión y trasplantes entre las nuevas áreas de actividad del Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón

El consejero de Economía, Ciencia y Agenda Digital, Rafael España, ha presidido este miércoles la reunión ordinaria del Patronato de la Fundación del Centro de Mínima Invasión Jesús Usón (CCMIJU), en la que se han abordado las nuevas áreas de actividad relacionadas con el ámbito de la robótica, 5G, bioimpresión y trasplantes que completarán a las que ya están en desarrollo.

En este sentido, cabe destacar tres grandes proyectos en marcha que permitirán al CCMIJU contribuir decisivamente a la creación de nuevos ámbitos empresariales y de servicios en Extremadura en el sector de la salud y a una mayor eficacia del Servicio Extremeño de Salud (SES) y del Sistema Nacional de Salud.

El primero de ellos, en el ámbito de la cirugía robótica con el conocimiento que generen las empresas que desarrollen el proyecto TREMIRS, que ha conseguido atraer a Extremadura a empresas americanas, italianas, británicas y del resto de España. El CCMI se convierte así en un polo de atracción industrial en un sector infrarrepresentado en España y del que depende, en gran medida, la transformación en la prestación de servicios sanitarios en técnicas en las que el CCMI ya es un referente como microcirugía.

Otro proyecto es el PRESORG, en colaboración con el CDTI y la Junta de Extremadura, para el desarrollo de nuevas técnicas de preservación de órganos humanos para trasplantes que optimizarán las donaciones con una mejor conservación de los órganos aumentando así las posibilidades de éxito de este tipo de operaciones.

Asimismo, en 2021 el laboratorio de bioimpresión médica del CCMIJJU, financiado por Red.es y el Ejecutivo autonómico, desplegará todo su potencial con la ejecución del proyecto BIOIMPACE en la Euroregión Euroace que permitirá la promoción de estas nuevas técnicas de impresión en 3D para identificar nuevos nichos de emprendimiento.

El laboratorio de bioimpresión permitirá ofrecer nuevos servicios de Investigación y Desarrollo para las empresas extremeñas y también contará con financiación europea para el desarrollo de MIREIA que involucra a instituciones de educación superior, centros de I+D, hospitales y empresas de Extremadura, Países Bajos y Noruega para la inmersión virtual e impresión 3D con un contenido de formación personalizado para promover el aprendizaje en la educación médica y quirúrgica.

Este proceso de transformación digital, se está reforzando con el lanzamiento del Campus CCMIJU que en su primer año de formación on line ha conseguido ya 457 alumnos activos e impartir ocho acciones formativas virtuales para el personal sanitario y con la plataforma de formación remota en cirugía mínimamente invasiva basada en tecnología inmersiva con tecnología 5G desarrollado por la empresa Gamma Solutions S.L

Estos nuevos procesos de investigación y desarrollo permitirán al Centro consolidar y ofrecer nuevos servicios adaptados a las nuevas demandas de formación sanitaria del siglo XXI y constituyen la principal vía de financiación del Centro, de la que requieren un proceso de reorganización laboral interna, iniciada en el año 2018.

El Patronato ha mostrado su seguridad sobre que estos nuevos proyectos y actividades permitirán al Centro de Mínima Invasión Jesús Usón superar las pérdidas del ejercicio de 2020 causadas por la pandemia.

FUENTE: Junta de Extremadura

 

Todos los datos para participar en la Consulta Pública (Unión Europea) sobre Medicamentos para niños y para enfermedades raras: actualización de las normas

Medicamentos para niños y para enfermedades raras: actualización de las normas

La Comisión quiere saber lo que pensamos:

Gracias a las consultas públicas abiertas, se puede opinar sobre diversos aspectos de la legislación y las políticas de la UE antes de que la Comisión finalice sus propuestas.
Consulta pública

Acerca de esta iniciativa

Resumen

Las normas de la UE para incentivar el desarrollo de medicamentos para niños y para personas con enfermedades raras llevan casi 20 años en vigor. Esta revisión aborda las deficiencias detectadas en una evaluación reciente, con el fin de garantizar:

  • el desarrollo de productos que atiendan a las necesidades específicas de los niños y de los pacientes con enfermedades raras
  • el acceso oportuno de estos grupos a los medicamentos
  • la existencia de procedimientos eficientes de evaluación y autorización.
Tema
Salud pública
Tipo de texto legislativo
Propuesta de reglamento

Hojas de ruta

Evaluación inicial de impacto – Ares(2020)7081640
inglés
(281.7 KB – PDF – 8 páginas)

Descargar  

FUENTE: COMISION EUROPEA

Noticia de Notiweb: La UNESCO urge a que se aumente la inversión en ciencia para afrontar las crisis

La UNESCO urge a que se aumente la inversión en ciencia para afrontar las crisis

Según el Science Report de este organismo de la ONU, cuatro de cada cinco países invierten menos del 1 % de su PIB

El pasado viernes se dio a conocer los detalles del UNESCO Science Report, que, según esta organización, “llega en un momento crucial, ya que nos acercamos a la mitad del camino para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030”.

Así, la UNESCO asegura que la inversión en ciencia en el mundo aumentó un 19 % entre 2014 y 2018. Por su parte, el número de científicos creció un 13,7 %. Y esta tendencia se ha visto impulsada por la pandemia de la covid-19, afirma este organismo.

Sin embargo, estas cifras ocultan importantes disparidades: solo dos países, EE UU y China, representan casi dos tercios de este aumento (63 %), mientras que cuatro de cada cinco países se quedan muy atrás, invirtiendo menos del 1 % de su PIB en investigación científica. Así pues, el panorama científico sigue siendo una medida del poder ejercido por los países.

La inteligencia artificial (IA) y la robótica han sido campos especialmente dinámicos, según el adelanto del informe, que señala que solo en 2019 se publicaron casi 150.000 artículos sobre estos temas.

En este sentido, la IA y la robótica se ha disparado en los países de renta media baja, que aportaron el 25,3 % de las publicaciones en este campo en 2019, frente a solo el 12,8 % en 2015. En los últimos cinco años, más de 30 países han adoptado estrategias específicas, entre ellos China, la Federación Rusa, EE UU, India, Mauricio y Vietnam.

Pocos avances en energía sostenible

Otros campos de investigación que son cruciales para el futuro atraen inversiones significativamente menores. En 2019, por ejemplo, la investigación sobre la captura y el almacenamiento de carbono solo generó 2.500 artículos, 60 veces menos que la IA. De hecho, la investigación sobre este tema está disminuyendo en seis de los diez países que lideran la investigación en este campo (Canadá, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega y el actual líder, EE UU).

Del mismo modo, el campo de la energía sostenible sigue siendo poco explorado, representando solo el 2,5 % de las publicaciones mundiales en 2019. Queda mucho camino por recorrer para que la ciencia contribuya con todo su potencial al desarrollo sostenible, remarca la UNESCO.

En palabras de Audrey Azoulay, directora general del organismo, “es indispensable una ciencia mejor dotada, que sea menos desigual, más cooperativa y más abierta. Los desafíos actuales, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, el deterioro de la salud de los océanos y las pandemias son todos globales. Por eso debemos movilizar a los científicos e investigadores de todo el mundo”.

Aunque la cooperación científica internacional ha aumentado en los últimos cinco años, el acceso abierto solo se aplica a una de cada cuatro publicaciones. Además, a pesar del tremendo impulso colectivo generado por la lucha contra la covid-19, son muchos los obstáculos que impiden el acceso abierto a la investigación en gran parte del mundo, señala el documento.

Por ejemplo, más del 70 % de las publicaciones siguen siendo en gran medida inaccesibles para la mayoría de los investigadores. El informe documenta los esfuerzos para romper estas barreras, que son fuente de desigualdad e ineficiencia. “Hay que poner en marcha nuevos modelos de circulación y difusión del conocimiento científico en la sociedad”, destaca el informe.

La UNESCO lleva trabajando en este tema desde 2019, cuando comenzó a preparar un instrumento normativo mundial para la ciencia abierta. Si se aprueba en la próxima Conferencia General de la Organización, en noviembre de 2021, la recomendación proporcionará a la comunidad internacional una definición y un marco compartidos en los que desarrollar la ciencia transparente, inclusiva y eficaz que el mundo necesita.

Solo un tercio de los investigadores son mujeres

El informe también subraya la importancia de la diversidad en la ciencia; el desarrollo de esta disciplina crítica debe involucrar a toda la humanidad. El informe constata que solo un tercio de los investigadores del mundo son mujeres. Si bien la paridad casi se ha alcanzado en las ciencias de la vida, todavía está muy lejos en muchos sectores de creciente importancia.

Por ejemplo, las mujeres solo representan el 22 % en el campo de la inteligencia artificial, lo que supone un problema no solo para hoy, sino también para mañana, dice la UNESCO. “No podemos permitir que las desigualdades de la sociedad se reproduzcan o se amplíen en la ciencia del futuro”.

El documento anima a restablecer la confianza de los ciudadanos en la ciencia y recuerda que la investigación de hoy contribuye a configurar el mundo de mañana, por lo que es esencial dar prioridad al objetivo común de la humanidad de la sostenibilidad mediante una política científica ambiciosa.

 

FUENTE: NOTIWE- MADRI+D – SINCFUENTE: NOTIWEB MADRI+D SINC

Libro Blanco CSIC vol 4 Reto 4 Enfermedades raras

La Coordinadora del Comité Científico de la Fundación Isabel Gemio, Dra. Isabel Varela, y la investigadora principal de una de nuestras líneas de investigación, Dra. Belén Pérez, han contribuido con un capítulo titulado “Enfermedades raras” al libro Blanco del CSIC publicado recientemente en inglés.

Podéis leer el Libro en el siguiente enlace:

LIBRO BLANCO CSIC

 

CSIC SCIENTIFIC CHALLENGES: TOWARDS 2030

VOLUME 4

 

CHALLENGE 4
RARE DISEASES
Topic Coordinators Isabel Varela Nieto and Belén Pérez