La proteína responsable de una distrofia muscular podría curar el SIDA

Un grupo de investigadores españoles y extranjeros está llevando a cabo un proyecto de investigación para estudiar la proteína implicada tanto en la infección del VIH como en la Distrofia Muscular de Cinturas Tipo 1F, una enfermedad rara progresiva que origina debilidad en los músculos de los hombros y las caderas. En los casos más graves lleva a la muerte por insuficiencia respiratoria. Esta dolencia degenerativa, hereditaria y genética afecta a unas 100 personas del Levante español e Italia.

En declaraciones al programa “Te doy mi palabra” de Isabel Gemio, en Onda Cero, el doctor José Alcamí, director de la Unidad de Inmunología del SIDA del Centro Nacional de Microbiología del Instituto Carlos III de Madrid, explicó las claves de esta línea de investigación.

En 2014, se descubrió el gen que causa esta miopatía, la transportina 3, un “microbus” intracelular  que transporta proteínas por los territorios que componen nuestra célula. En 2008, ya se había descubierto que el VIH utiliza estos mecanismos de transporte para desplazarse dentro de nuestras células y es un usuario de la “línea” que cubre la transportina 3.

Las investigaciones realizadas hasta el momento han permitido conocer que la proteína mutada que causa esta enfermedad es la misma por la que se introduce el VIH en nuestra células. De esta forma,  las células de los afectados por esta miopatía son inmunes al virus del SIDA.

El estudio de esta proteína mutada es un paso para generar nuevos fármacos que ayuden a la prevención y cura del VIH, una enfermedad que afecta a 40 millones de personas en el mundo.

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